La crítica del lunes: Un rubio


Apunte sobre "The Blonde One"

Intentaré ser objetivo, porque el cine de Berger me gusta mucho (casi todo: no he visto "Cinco", ni "Mariposa"). Esperaba esta película desde que ví el trailer. La llegué a pedir aquí, en el chat.

. En primer lugar, felicitar a los actores, que están en estado de gracia con el juego de miradas, y el "hambre" que transmiten. Pero también al director, que es un experto -el mejor- en la plasmación del morbo y de esa frontera entre el deseo y el logro: caminar por el filo es siempre un riesgo y este hombre suele salir airoso. 
. Y de la historia de Juan (en España lo definiríamos como un "picha brava"), y el más introvertido Gabriel, que es el esqueleto de la película, decir que entre todos la cuentan bien: sucede a veces que alguien nos saca del sendero sesudo que nos marcamos en la vida, que nos altera y nos desajusta, o nos rompe el blindaje que nos ponemos. 
. La fotografía es correcta; el 'tempo' -a veces pausado- no altera el ritmo de ellos dos porque lo suyo avanza, incontenible; y su relación toma cuerpo sola, a lomos de la carga sexual que Juan (Alfonso Barón lo borda) emite, y que Gabriel no puede esquivar.
. Y este es el hilo conductor: el "despliegue" que hace Juan para atraer a Gabriel, y la victoria cantada.

. NO SIGAS LEYENDO SI AÚN NO LA HAS VISTO: Spoiler. HAZME CASO.

. Pero Juan es un jugador: juega a todo, y no hay nadie que gane siempre; incluso repite el error de su hermano. Cuando el desastre acecha, todavía se cree dueño de lo que quiere o no para él. Cuando se rompe la baraja, Juan pierde. Pierde porque la vida le arrebata el juego, y también el triunfo. Pierde porque le amputan su historia más sentida, y porque se la ha de arrebatar al otro: una oferta tan pobre saca las primeras y únicas lágrimas que le vemos al abnegado Gabriel.
. Entre la primera secuencia de la película: Juan, con su mirada viva y el tren que llega, y la última que le vemos, con la mirada abrasada y el tren que parte, han pasado dos cosas: que el juego ha terminado. Y un rubio.

Muy buena. Estupenda. De verdad.
. Y si hubiera que decir algo negativo, quizá mencionar que las historias periféricas están  deshilachadas, pero quizá en esta película no era necesario darles más sentido (como con la novia de "Plan B"), o el director, que es un portento, las deja así expresamente.


Miguel Vega